LA PÉRDIDA DE PODER ADQUISITIVO

Unos la padecen y a otros le engorda

Desde la crisis financiera de 2008 venimos arrastrando sueldos que languidecen, sumado a un actual grave encarecimiento del coste de la vida.

La brutalidad de la inflación nos está explotando en nuestras caras, unos lo verán más tarde otros antes, pero los precios están eclosionando y afectándonos con contundencia.

La realidad está ahí, aunque algunos no la quieran ver, y es que el coste de la vida sube pero nuestras nóminas no siguen el mismo ritmo, lo que finalmente acabará causando el malestar que originará protestas cada vez más contundentes.

Los funcionarios, a pesar de la subida del 0,9% en 2021, arrastramos una pérdida de poder adquisitivo desde el esfuerzo se nos exigió en 2010, de un 10% para algún sindicato, y de cerca de un 20% bajo mi apreciación, pero ese porcentaje no se va a detener y continúa en aumento, lo que para quienes no lo veían acabará siendo acuciante.

Tanto Hacienda como el propio Gobierno no paran de negar dicha obviedad. Pero la puntilla de esta pérdida de poder adquisitivo ha sido el año 2021, y va siendo el camino de 2022, amplificando el problema y la BRECHA entre los sueldos y el coste de la vida.

Esta situación se va a cebar sobre todo en aquellos dispongan de menos margen para asumir el gasto extra que está suponiendo esta pérdida de poder adquisitivo y sobre todo la inflación de este 2021-2022.

La solución de todo esto es indexar el salario de los funcionarios a la inflación, además de un Acuerdo para recuperar el porcentaje que hasta la fecha arrastramos.

A diferencia de los Convenios laborales para los trabajadores, en la función pública su EBEP deja sin concretar la subida de los funcionarios de cada año, a lo que buenamente se pueda concretar por el Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado anuales y a la negociación colectiva, pero es intentar salvar la pierna una vez cangrenada.

Tanto Banco de España, como el propio Gobierno, durante 2021 y sabedores de lo que estaba ocurriendo, no estaban tan preocupados por los altos precios como por las subidas salariales que posiblemente supondrían. Repetían y repetían, que “la elevada inflación actual era una situación TRANSITORIA”. Era pensar de ellos que subir los salarios sería cambiar esa transitoriedad, a un problema persistente. Y que si consiguen evitar dicha subida salarial el IPC se acabará moderando para que en el inicio de 2022 se pase a un 2% en el IPC.

Ya hemos visto sectores como el del metal (Cádiz), el del transporte (este diciembre 2021), y otros que se comenzarán a ver, por esta situación que se está produciendo. Pero ¿cuál será la reacción de los funcionarios?

Otro factor que nos afectará es el final del “tapering” (fin de la fiesta) que harán los Bancos Centrales, además de las siguientes medidas van a acabar tomando.

Todo ello unido, va a generar grandes preocupaciones en el estado de salud de las finanzas y la economía de los funcionarios.

El banco central alemán, “Bundesbank”, junto con el Gobierno alemán, tomaron la decisión en el mes de diciembre de este 2021, de reducir el IVA a partir de enero 2022, para favorecer que los precios descendieran. Lo cual es una muestra de que ya no nos pueden seguir repitiendo el mantra de que los precios volverán a bajar pronto. Esto es un asunto muy serio, con graves consecuencias y es imperativo actuar ante ello.

Aquí sin embargo se vanaglorian de ser este 2021 el año «histórico» en recaudación de impuestos. Además se pone a trabajar a un comité de expertos fiscales para que busquen la forma de aumentar la recaudación mediante la modificación de los actuales impuestos y también, nuevos, de ser posible. Venden que su intención es muy social y «chuli» porque son medidas contra los ricos. Veremos quienes acabamos pagando dicha «chulada«.

La inflación se ha disparado muy por encima de los niveles que preveían los bancos centrales. La Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE) ya han decidido endurecer sus políticas monetarias, ya no CUELA el mensaje de ser un problema TRANSITORIO.

El Estatuto de los Trabajadores, normativa estatal básica que regula los temas laborales, no establece ninguna obligación de vincular la subida de los salarios al IPC. Pero para estos trabajadores, sus relaciones laborales no sólo se regulan por este Estatuto, sino que tienen la posibilidad de regular derechos y obligaciones laborales, mediante los sindicatos, con los llamados CONVENIOS COLECTIVOS.

Y en estos Convenios Colectivos, SI que se pueden incluir CLAÚSULAS DE REVISIÓN SALARIAL, y de hecho se hace, donde se establece que las subidas salariales estén VINCULADAS a la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC). Y como bien saben los expertos en Derecho Laboral, el IPC es el indicador de referencia utilizado por los sindicatos negociadores para calcular las futuras subidas salariales en los Convenios.

¿Por qué no se hace esto mismo con respecto a los funcionarios? ¿Por qué tenemos que estar cada cierto número de años a expensas de Acuerdos para RECUPERAR las pérdidas de poder adquisitivo? ¿Por qué no se activa una CLÁUSULA DE REVISIÓN SALARIAL vinculada al IPC para los funcionarios, al estilo de lo que ocurre en los Convenios Colectivos?

Pronto, la preocupación por la inflación superará a la del propio Covid-19.

Es indiscutible que vamos a sufrir un empobrecimiento (6,7% de IPC en 2021 frente a un 0,9% de subida salarial en 2021). Los salarios van a dar para mucho menos que hasta ahora. Y esto será irrecuperable si no se toman medidas por los sindicatos desde ya

¿A QUE ESTAMOS ESPERANDO?………

EL IPC: Capítulo III

LOS BANCOS CENTRALES

Los bancos centrales tienen como una de sus funciones principales la de controlar la inflación. Sus decisiones tendrán influencia en el crecimiento económico del país.

¿Cómo controlan la inflación?

Lo hacen mediante la subida o bajada de los tipos de interés. Ese tipo de interés representa el valor del dinero. Un tipo de interés más alto supone unos créditos más caros, esto da lugar a que circule menos dinero, dinero mas escaso, y por tanto el valor del dinero es mayor. Si bajan los tipos de interés el resultado es todo lo contrario.

Cuando se sube el tipo de interés lo que se pretende es controlar la inflación, es decir, créditos mas caros, menos dinero en circulación, menos dinero en el bolsillo de los ciudadanos. A menos dinero menos demanda, y a menos demanda, reducción de los precios.

La forma de enfriar la demanda es subiendo los tipos con lo que reducen la circulación de dinero y para ello reducen la compra de activos como la deuda de ese Estado.

Los activos de un banco central son los productos de deuda del pais, tambien internacionles, oro y monedas de otros paises en sus reservas, y el pasivo es la moneda que emiten.

Una vez ya sabemos como influyen las decisiones de los bancos centrales, y como hemos visto en esta semana, todos los bancos centrales han procedido a tomar decisiones en este sentido, unos simplemente reduciendo el activo, osea reduciendo las compras de deuda, y otros, además, aumentando el tipo de interés. De la brusquedad o velocidad en estos aumentos dependerá sea mas o menos traumáticas las consecuencias. Aunque por otro lado la rapidez de tomar decisiones mas duras dependerá de la incidencia o resultado vaya dàndose en el objetivo de frenar la inflación.

Todas estas decisiones tendrán sus consecuencias en el ciudadano de a pie. Porque este ciudadano va sufriendo los efectos de la inflación en el mes a mes, pero las decisiones se adopten no tienen un resultado a tan corto plazo, para ver el resultado del empobrecimiento del ciudadano (osea de la demanda) precisará de mas o menos tiempo según la velocidad en los cambios adoptados por estos bancos centrales.

A estos cambios, irá observando poco a poco, ha de sumarle el empobrecimiento por unos salarios no adaptados a la realidad del coste de la vida, que es para lo que al final se están cobrando esos salarios y para lo que se trabaja. Al mismo tiempo que quien eleva la inflación con el aumento de los precios procurará que no se le esfume dicho beneficio teniendo que repartir los mismos con unos aumentos salariales de sus empleados. Esto mismo le ocurre al Estado, el cual a mas demanda recauda mayores impuestos, mas ingresos, pero el cual tampoco comparte dicho beneficio con el aumento o compensación salarial de sus funcionarios.

CONCLUSIONES:

  • Tenemos un problema serio de inflación, actualmente del 5,5%, previsión del 5,8% en diciembre y con vistas a que siga aumentando en el año 2022
  • Los funcionarios se les aumentó el salario para el año 2021, en base a los PGE2021, en un porcentaje del 0,9% y durante el año el salario no ha tenido ningún tipo de compensación por la diferencia entre el 0,9% y el 5,8% que es la realidad del coste de la vida o la inflación.
  • Si la previsión es de que durante 2022 continuemos con una inflación alta, que continuemos sin una compensación por la pérdida de poder adquisitivo del año 2021, ni tampoco la compensación por la pérdida de poder adquisitivo desde el año 2010 con la decisión del Sr. Zapatero, estaremos ante un brutal «empobrecimiento» de las retribuciones. Es decir por mucho que se cobre, ese dinero tiene «menos valor».
  • A expensas de lo que se decida de subida salarial para los funcionarios en los PGE2022, que será otra previsión de lo que pueda depararnos el año 2022, mientras NO SE OBTENGA un ACUERDO COMPENSATORIO de la pérdida de poder adquisitivo acumulada, nunca lograremos que nuestros salarios tengan el valor que deberían tener dado el coste real de la vida.

EL IPC: Capítulo II

EL IPC.- Capítulo II: LA INFLACIÓN

LA INFLACIÓN

En este año 2021, y con datos de IPC públicados, hemos llegado a una tasa del 5,6%, a falta de un mes para cerrar el año. Como ya dijimos esta es la «realidad del coste de la vida», es lo que a todos nos está costando la cesta de la compra durante el transcurso de los meses de este año 2021.

Por otro lado los salarios aumentaron en el 1,5% para los que se encuentran bajo convenio laboral. Sin embargo para los funcionarios la subida salarial acordada en los PGE2021 fué del 0,9%. Con lo cual la pérdida de poder adquisitivo de las familias, en este 2021, está siendo «un mazazo» impresionante.

Pero para entender mejor todo esto y lo que está ocurriendo, mejor ir paso a paso.

¿QUÉ ES LA INFLACIÓN?

El precio de los productos, bienes o servicios siempre varian, subiendo o bajando. Se trata de inflación cuando la variación consiste en el aumento de los precios y además este aumento es generalizado, es decir, no estariamos hablando puntualmente de un producto. Este aumento generalizado en los precios da lugar a que por cada euro tengamos sean menos productos, bienes o servicios los que podamos adquirir.

¿PORQUÉ LOS PRECIOS SUBEN O BAJAN?

Los precios dependen de dos factores: LA OFERTA y LA DEMANDA. Vamos a ver con un ejemplo práctico estos dos conceptos y lo que suponen a los precios.

Imaginemos que nos encontramos paseando, en un día soleado, por una plaza y en el centro de dicha plaza hay un puesto ambulante donde se venden paraguas. Como en dicho momento el día es soleado, dicho vendedor apenas consigue vender algún paraguas, por lo tanto fija un precio de 5 euros por paraguas.

Pero circunstancialmente, de repente cambia el día soleado y cae un fuerte chaparrón. Muchísimas de las personas que se encontraban paseando en la plaza se acercan al vendedor para comprarle sus paraguas. El vendedor visto que hay mucho comprador decide cambiar el precio de los paraguas, ahora el precio de cada paraguas es de 10 euros. Y no para de vender paraguas.

Este ejemplo es «como varían los precios por efecto de la demanda«.

Ahora volvemos a encontrarnos paseando en la misma plaza, donde también se encuentra nuestro vendedor de paraguas. Vemos que le ha puesto a cada paraguas un precio de venta de 10 euros, y no está lloviendo precisamente. El numero de paraguas que vende es muy bajo. De repente, en la misma plaza y a poca distancia aparece un segundo vendedor que igualmente vende paraguas, y este decide vender sus paraguas a 9 euros. Posteriormente, un tercero, luego un cuarto y finalmente dentro de todos ellos uno ha decidido fijar un precio de 5 euros por paraguas. Los pocos compradores de esa mañana no están acudiendo precisamente al primero. Este vendedor ve que no le queda otra que bajar el precio de 10 euros por paraguas, si es que finalmente quiere poder vender alguno.

Este ejemplo es «como varían los precios por efecto de la oferta«

¿LAS CONSECUENCIAS DE UNA INFLACIÓN SIN CONTROL?

Ejemplos gravosos ya se han visto en varios paises y posiblemente el que mas en mente tengamos nosotros sea el caso de lo ocurrido en Argentina. Es por ello que la inflación tiene un impacto muy fuerte en nuestras vidas. Tanto en «los salarios», como en nuestro ahorro, como en nuestra inversiones o el valor de nuestro patrimonio, así como en las cosas que podremos o no comprar, incluso puede llegar a suponer un peligro para la estabilidad política de un pais.

¿CUALES SON LAS CAUSAS DE LA INFLACIÓN?

Pueden ser dos las causas: LA INFLACIÓN de DEMANDA o LA INFLACIÓN de OFERTA.

LA INFLACIÓN DE DEMANDA: Cuando todo el mundo trata de comprar mas productos, bienes o servicios que los que hay disponibles. Con un ejemplo lo veremos mejor. Si una fábrica tiene la capacidad de producir 5.000 turismos y las peticiones de compra son muy superiores a esos 5.000, esto originará que suponga un aumento en el precio de cada turismo. Y se debe a que hay muchos compradores con dinero dispuestos a comprarlos. Aqui la demanda excede de la oferta.

LA INFLACIÓN DE OFERTA: Cuando todo el mundo trata de comprar los escasos productos, bienes o servicios que hay disponibles. El ejemplo sería el de una enfermedad en las vacas que origina que se reduzca considerablemente los litros de leche disponibles a la venta, esto originará que suponga un aumento en el precio del litro de leche. Y se deberá a que los compradores necesitan de dicho producto pero la cantidad del mismo se ha visto reducida. Aqui la oferta es inferior a la demanda. También puede darse no por culpa de una reducción en el número de productos sino también por el aumento en el coste de la obtención de ese producto, como puede ser LA GASOLINA o barril de crudo.

¿QUE HA OCURRIDO EN ESTE 2021 ?

EL IPC. – Capítulo II : «LA INFLACIÓN EN 2021»

EL IPC Y LOS SALARIOS

¿Qué es el IPC?

El IPC es el «índice de precios del consumo», normalmente se le conoce también como la carestía de la vida. Este indice nos da un porcentaje en el que aumenta la cesta de la compra de nuestras familias, es decir, cuanto más caro es poder comprar en cada año, o en cada mes (IPC mensual), los mismos productos componian nuestra necesidades básicas.

¿Cómo puedo saber el valor del índice IPC?

¿De que forma afecta el IPC en las familias?

Afecta de muchas formas y por supuesto tiene sus consecuencias. Estas consecuencias pueden ser a groso modo que si el IPC aumenta por encima de los salarios estaremos «perdiendo poder adquisitivo» y por el contrario, si los salarios aumentaran por encima del IPC, estaríamos «ganando poder adquisitivo.

Y las formas de afectarnos son variadas, alguna de ellas serían las siguientes, caso por ejemplo de un IPC superior a la subida de los salarios en ese mismo periodo:

  • El valor real de nuestro salario es inferior, porque la posibilidad de compra se ha reducido con respecto al periodo anterior
  • El valor de nuestro patrimonio igual se reduce, porque se reduce la posibilidades de ahorro, o por lo menos en una cuantía inferior al periodo anterior.
  • Los costes fijos de una familia, como por ejemplo el pago mensual del alquiler de una vivienda, se encarece al actualizarse la renta y con ello, vuelve a reducirse nuestra posibilidad de compra y de ahorro o inversión.
  • El dinero ahorrado, «vale menos», aún con el esfuerzo y los recortes realizados para obtenerlo, porque en lo que fueramos a utilizarlo tendría un precio superior al de periodos anteriores.
  • El dinero invertido acabará valiendo también menos, porque si ni el salario ni los ahorros permiten mantener la posibilidad de compra serán menos los que puedan permitirse dicha operación con lo cual se «reducirá la demanda». Ejemplo los precios de la vivienda.
  • Normalmente una subida no desestabilizadora en la UE sería del entorno de como máximo el 2%, acompañado de las correspondientes subidas salariales dentro de dicho entorno. Por encima de dichas cifras están obligados a actuar los Bancos Centrales, y esto supondría la siguiente forma de afectar a las familias: LAS HIPOTECAS y sus cuotas mensuales.
  • Esta reducción para las familias también lo acabaría siendo para el Estado en cuanto a sus impuestos, y como consecuencia de ello la decisión sencilla adoptada por ciertos Gobiernos es el «aumento de los impuestos en su cuantía y en su variedad»
  • La otra consecuencia para las familias, puede dar lugar esta situación, es que aumente el desempleo, dado que llegará un momento que esta subida del IPC se acabe comiendo tanto los salarios como los ahorros, se acabará reduciendo la demanda y con ello la necesidad de puestos de trabajo.
  • También afecta a nuestras jubilaciones, dado que la pérdida de poder adquisitivo se acaba arrastrando hasta el fin de nuestra vida laboral, salvo se diera el caso de que los salarios crecieran por encima del IPC y de la pérdida arrastrada de años anteriores. Con lo cual tendríamos, llegado el momento, una pensión cuyo valor real, al igual que los salarios, no supone la capacidad de compra que años anteriores.

¿Cúal es la diferencia entre el IPC y los salarios en cuanto a sus variaciones?

El IPC como índice se toma sus variaciones normalmente de forma mensual y anual. Por ejemplo el IPC se tiene en cuenta para los alquileres es el que se publique para el mes de renovación o actualización de la renta (mes se cumple un año). Para la jubilación se tiene en cuenta el de noviembre, etc, etc…. Pero lo que varía el IPC durante cada mes es pérdida de poder adquisitivo ya sufrida, YA HA TOCADO DESEMBOLSAR ESOS PRECIOS, ya lo han sufrido en sus bolsillos las familias.

Los salarios sin embargo, se actualizan en base a una «previsión o cálculo esperanzador de que sea así» en los convenios para los empleados de las empresas y en los Presupuestos Generales del Estado para los funcionarios, que durante el transcurso del año y según vamos padeciendo, mes a mes, el coste «real» de la vida (IPC mensual), puede que la previsión haya sido acertada o puede que no. Si es que no, tendremos una pérdida de poder adquisitivo a sumar a la que fueramos arrastrando de periodos anteriores. Pero salvo esta situación sea rectificada, la próxima subida no palia el descosido sufrido, sino que la próxima subida vuelve a ser una NUEVA PREVISIÓN de lo que nos puede deparar el siguiente año. Es decir que el impacto sufrido con un iPC por encima de la previsión realizada, se ha pagado mes a mes con el bolsillo mermado por una previsión erronea y NO SOLVENTADA. Y que salvo se COMPENSE durante el año dicha pérdida, lo próximo que tendremos es un cálculo sobre la previsión de un nuevo año, pero que para nada soluciona la pérdida sufrida. De no solucionarse está situaciòn, los salarios año tras año por la pérdida acumulada representarán MENOS PODER DE COMPRA.

EL IPC.- capítulo primero (EL IPC y LOS SALARIOS)